Hola amigos de la red. Estoy de vuelta para contarles como siguió la cosa con Aurora.
Como ya sabéis, ella después de lo ocurrido no me dirigía ni la mirada siquiera, y así hasta que acabó el curso. Yo me saqué la ESO y decidí dar un gran paso y centrarme en los estudios, asi que me matriculé en Bachillerato para conseguir ser alguien en la vida. Como cada nuevo año nos presentaron a nuestros profesores de ese año, y me sorprendió que Aurora me diera clase otra vez. Con cara de sorprendido me miró mi amigo Luis, al que le conté lo que pasó con ella, y empezó a reírse como diciendo “jódete cabrón”.
Yo la veía por las escaleras y por los pasillos y ella seguía sin hablarme, parecía que no quería mantener conversación alguna conmigo, pero en su mirada se le veía preocupada, aunque si tenía que ver conmigo no me decía nada.
Llegó la primera clase con ella y yo, como siempre, me senté al final, allí donde ella no miraba nunca, apartado de la clase, donde la mayoría de los profesores me llamaban la atención y me ofrecían un sitio en las primeras filas; pero ella no, ella me dejó allí, sin prestarme atención, aunque más de una vez se le escapaba alguna mirada hacia mí. Así pasaron meses, incluso pasó la primera evaluación, en la que sorprendente y gratamente solo suspendí una asignatura, la suya.
Harto de ese roce con ella y con esa distancia que acabó con nuestra amistad y con nuestro buen rollo me decidí a hablar con ella, porque esa tensión no era buena para ninguno de los dos.
Archivos de la categoría ‘Secretos y confesiones [+18]’
¿Castigo o recompensa? II [+18]
Publicado en Secretos y confesiones [+18] el 29 marzo 2011 | 6 Comentarios »
Un ginecólogo me ha violado [+18]
Publicado en Secretos y confesiones [+18] el 15 abril 2010 | 12 Comentarios »
Hola, os escribo esto porque necesito consejo desesperadamente.
Tengo dieciséis años y actualmente curso cuarto de ESO en un centro privado católico exclusivo para chicas. Prefiero preservar el anonimato y no dar nombres; espero que lo comprendáis.
Llevo desde los cuatro años en este centro, y que, a diferencia de otros, no permite el regreso de las alumnas con sus familias al llegar el fin de semana, salvo en fiestas y vacaciones.
Siempre me ha costado mucho relacionarme con chicos y darme cuenta de mis dotes naturales o, como algunos dirían, mis “armas de mujer”. Pues bien, el verano pasado conocí a un chico en la playa con el que terminé teniendo relaciones sexuales. A la hora de volver al colegio, además de echarle de menos emocionalmente, comencé a sentir necesidades cada vez más intensas que consideraba propias exclusivamente de los chicos; me pasaba el día pensando en el sexo, malinterpretando comentarios, imaginando toda clase de escenas, etc.
Un día, al levantarme, fui a la ducha y sentí unas enormes ganas de poner la alcachofa de la ducha al máximo y comenzar a masturbarme. Lo hice. Desde entonces, probé distintos métodos aparte del citado anteriormente; los dedos, un plátano y, finalmente, las salchichas, sobre todo las alemanas.
Me gustaron tanto que acabé escapándome de clase para poder masturbarme con una en el cuarto de baño. Mis notas se resintieron, así que acostumbraba a llevar la salchicha directamente dentro de la vagina para evitar distracciones.
¡Wrong Hole! [+18]
Publicado en Secretos y confesiones [+18] el 29 enero 2010 | 3 Comentarios »
Bastará con decir que mi nombre es José “Pepe” Neira y que soy actor porno. ¿Cuando comencé con la profesión? Creo que sería después de ver “En la cara de Debbie”, “En la cara de Debbie otra vez” y “Debbie 3: Zas, en toda las cara.” Sí, la gran trilogía de nuestra generación. No, estoy bromeando. De las pocas películas porno que he visto en mi vida, ya que participo en la mayoría de ellas, sólo “Garganta Profunda” tiene algo verdaderamente artístico. Las verdaderas razones serían económicas y familiares. Yo quería tener un porvenir, así que me esforcé e ingresé a la universidad, pero mi familia no pudo, o no quiso financiarla. Nací en un ambiente familiar demasiado caótico. Por lo tanto, me hice actor porno, gracias a un cartel de “dinero fácil” de un periódico barato. Al principio fue un poco difícil acostumbrarse, pero lo hice, tenía que hacerlo. Por si tienen curiosidad de mis trabajos, usé el seudónimo de Paul Vaso, que tome de una película de Pedro Almodóvar, aunque la primera película la hice con el nombre de Aquiles Cacho Parado. Gracias al dinero ganado, pude financiar mis estudios de derecho por un promedio de dos años completos y me sobraba para lo que quisiera comprar o hacer. Debido a mi naturaleza tranquila y a que decidí no conseguir pareja, pese al trabajo que ejercía, pude vivir tranquilo, pero me descubrieron. Sí, fue bastante tonto pensar que la mayoría de los estudiantes de mi universidad no me encontrarían en alguna de mis películas o en Internet; que sé yo.
No soporté la enorme presión de todos los prejuicios. Dimití de los estudios y viaje a los Estados Unidos tan rápido como me fue posible. Pensé que sería un buen lugar para comenzar; además, dominaba el inglés. Gracias a algunos contactos del medio del “entretenimiento para adultos”, pude conseguir trabajo nuevamente; lo único que se me exigió fue un nuevo nombre artístico en inglés con referencia latina. Pensé en algunos como Big Papi Kane, Darky Vadder, o el legendario Dick García Jr. y hasta Charles Dickens, pero todos estaban reservados. Al final me quede con “El Gran Dicktator”. Sí, jaja.
¿Castigo o recompensa? [+18]
Publicado en Secretos y confesiones [+18] el 13 diciembre 2009 | 11 Comentarios »
Hola. Me presento: soy un muchacho de un pueblecito de Cádiz, el típico gamberro que estudia 4º de ESO con diecisiete años. El instituto no es mi fuerte. Yo valgo más para estar de fiesta.
Hace unos días me pasó un suceso bastante extraño y tenía que decírselo a alguien: un amigo me recomendó que lo escribiese para desahogarme y así lo he hecho, como veréis.
Hará dos meses o así comenzó el nuevo curso escolar. Yo, como siempre, pasaba de todo lo que decían el primer día, pues todos los años era lo mismo. Llegó la hora de presentar a los maestros y mi tutor comenzó a dictar los nombres. Yo los copiaba sin más, pero cuando vi ese nombre, Aurora López, me quedé en blanco (Aurora es la típica profesora que todo estudiante sueña con tirarse una vez en su vida, tenía unos pechos bien firmes, una silueta que dejaba boquiabierto a todo el que pasaba al lado suyo y un culo que hipnotizaba).
Llegué a mi casa después de la charla del primer día y recordando el cuerpo de Aurora caí en mi cama me baje los pantalones y debajo de las sabanas comencé a tocarme con suavidad el falo; parecía que era ella misma quien lo tocaba. Seguí haciéndolo hasta que me quedé dormido.
Al día siguiente me desperté con energía, desayuné y me fui hacia el instituto. Una vez allí me encontré con Aurora en las escaleras y con una sonrisa hermosa me dio los buenos días y yo como un tonto le afirmé con la cabeza, ella se rió y siguió su camino.
Y así estuve varios días, atendiendo lo más que podía en clase, aunque con esos pechos cualquiera atendía.
Un día Aurora me pilló mirándole fijamente el escote que llevaba y me castigó a ir por la tarde a dar clase con ella. Al acabar la clase me lo recordó para que no se me olvidase.
Después de comer, me fui hacia el instituto a cumplir mi castigo.
Allí estaba ella esperándome en su mesa y con el mismo escote. Yo me dirigía hacia la mesa cuando me pidió que cerrase la puerta. La cerré y me puse en el primer pupitre que había a su lado. Me puso unas tareas para cumplir el castigo mientras ella corregía las típicas pruebas iniciales del principio de curso. Mientras corregía le dio sin querer el bolígrafo azul y se agachó a cogerlo. Entonces mis ojos, sin quererlo, se fueron directamente hacia su escote y, de nuevo, me pilló.
Examen nocturno (1 de 2) [+18]
Publicado en Secretos y confesiones [+18] el 10 diciembre 2009 | 11 Comentarios »
Hola. Ésta es mi primera participación en Poetic Words. Personalmente, he leído otros relatos de personas, que, como yo, han necesitado desahogarse por algún hecho que a muchos les sonaría a broma y a otros a demencia. Por mi parte, yo también tengo una historia que contar.
Me hallo perplejo en este momento, más por lo surrealista de la situación que por el trauma derivado de lo que hice anoche. Sin más, procedo a relatároslo:
Era sábado, las diez de la noche concretamente. Yo me hallaba en casa, terminando unos ejercicios de formulación química en lugar de destrozar mi hígado y pulmones en un intento de aceptación social como cada sábado hacía.
Con la vana esperanza de que alguien hubiese hecho lo mismo que yo, dejé el Messenger encendido. De pronto, sonó la alarma de “nuevo mensaje” en mi ordenador mientras yo formulaba, y recuerdo muy vivamente este detalle, el hipoclorito cálcico. Abrí la pantalla con gran alivio, y una estúpida sonrisa invadió mi cara cuando me di cuenta de que la persona que me había escrito era Felisa (nombre ficticio para el relato). Os comento; Felisa es una chica que lleva varios años en mi clase y es la típica amiga de la que uno lleva enamorado desde primaria. Además, lleva unos años en el que el crecimiento de su belleza es directamente proporcional al de sus senos, que a estas alturas ya deben de ser tangentes. Felisa no es precisamente una chica muy avispada, pero es muy buena gente y siempre es muy considerada conmigo cada vez que vuelvo a pedirle que salga conmigo.
¿Alguna vez has ido a un puticlub? Yo sí [+18]
Publicado en Secretos y confesiones [+18] el 4 diciembre 2009 | 20 Comentarios »
Hola muchachos, necesito desahogarme, pues me ha pasado algo terrible. No sé si alguna vez habéis tenido la oportunidad de acudir a un puticlub a lo largo de vuestra vida, pero si no lo habéis hecho, no cometáis el error de ir, podría ser una experiencia traumática. Como la que yo mismo he vivido y ahora procedo a contaros:
Mi cumpleaños fue hace poco, y para celebrarlo pasé la tarde con mis mejores amigos. Hasta aquí todo bien, pero el problema es la conversación que mantuvimos cuando volvimos el cine:
- Estaba pensando… ¿Qué os parece si vamos a un puticlub? Juan, a ti te vendría de perlas para debutar ya que tanto nos dices que quieres perder la virginidad y no puedes, hahaha – decía uno de ellos mientras me miraba.
- Hahaha, es buena idea, entre todos podemos invitarte – apoyaba otro.
- ¿Es coña no? Ése no es el sitio ideal para perder la virginidad – contesté.
- Vas a cumplir treinta años, o la pierdes ahora o no la pierdes nunca. Te invitamos venga, anímate – decía una amiga.
- Paso – respondí.
“Si algo puede salir mal, saldrá mal” [+18]
Publicado en Secretos y confesiones [+18] el 6 noviembre 2009 | 16 Comentarios »
Estoy jodido, muy jodido… me ha caído una denuncia y una expulsión completa en el instituto. Seguramente acabe yendo a juicio. Es absurdo como la vida da un giro de 180º por un simple accidente. Como consuelo, al menos he perdido la virginidad. Os relato los hechos:
En mi instituto son seis horas de clase todos los días y media hora de recreo, como casi todos supongo. En fin, pues era segunda hora, habíamos tenido inglés y nos tocaba separarnos en dos grupos, los que dábamos física y química (nos quedamos en la clase) y los que daban informática. De haber unas treinta y cinco personas en la clase pasamos a unas veinte aproximadamente sin contar las faltas. No obstante, sabíamos con antelación que el profesor no había venido ese día y que íbamos a tener guardia. Ahora pregunto, ¿nunca os ha pasado que os estabais desperezando (estirarse para bostezar) y lo que tenéis entre las piernas se ha animado a bostezar con vosotros? Como es comprensible, yo evitaba levantarme de la silla para que nadie se alertase de que se había montado una fantástica tienda de campaña. Así nadie querría cobijarse en su interior. Pero como la Ley de Murphy es irrefutable, en ese momento me llamó un amigo desde la otra punta de la clase. Así que me levante, con cuidado, y fui a hablar con él:
- ¡Dios!, ¿has visto a Ramona (nombre ficticio para el relato) hoy? ¿Sabes que me la follaría verdad?
¿Apostamos? [+18]
Publicado en Secretos y confesiones [+18] el 23 octubre 2009 | 6 Comentarios »
Hola seres anónimos de la gran red, necesito contaros una anécdota inconfesable de la cual si alguien cercano a mí se entera, mi vida comenzaría a correr un gran peligro. Por suerte, no temo a la muerte y es el único método para desahogarme.
Tengo 19 primaveras y repetí segundo de bachiller. Mi hermanastra, de 18 años, por tanto, entró a segundo, en la misma modalidad que yo, y esto ha causado que pasemos un año entero en la misma aula.
No obstante, tampoco me fueron muy bien las cosas durante el nuevo año, puesto que en la segunda evaluación suspendí ocho asignaturas.
Sumado a eso, mi vida sexual era un asco, a mis años aún no había sentido el calor de una chica, y ya empezaba a estar algo desesperado. Para más inri, no soy nada atractivo, ni tengo cualidad alguna.