A menudo, me siento culpable,
de no saber aprovechar todas esas oportunidades
que pasan por delante de mí, resignadas,
como una ola que rompe indómitamente en la orilla,
sabiendo que jamás será capaz de vencerla,
y aún así, continua siempre, sin descanso.
Creo que la vida es una búsqueda eterna,
de lazos y cosas que consigan hacernos felices,
en mayor o menor medida.