Fuentes web
Entradas
Comentarios

Archivos de la categoría ‘Dark Times Memories’

-Ufff… -suspiró mientras andaba de un lado para otro como intentando pensar-, es difícil de explicar.

-¡Dean! –le grité mientras cargaba mi pistola y le apuntaba directamente al pecho-.

-Está bien, está bien –dijo levantando las manos-. No escapé solo de aquella ciudad. Había una chica y un médico también…

[Más...]

-¿Y donde están ahora? –le pregunté sin dejar de apuntarle.

Leer publicación completa »

Esos condenados se abalanzaron sobre nosotros como depredadores cazando a su presa.

Dean acertó a un par de ellos a la cabeza antes de que se lanzaran sobre él un grupo de podridos. Yo, sin munición en la pistola, intentaba zafarme como podía de un par de ellos que intentaban morderme.

Pensaba que era el fin, pero justo en ese instante Dean llamó mi atención desde una esquina mientras buscaba algo en su bolsillo.

-¡Rubén! –gritó-, ¡Bébete esto rápido!

-¡¿Qué coño es esto?! – le repliqué mientras cogía al vuelo un pequeño frasco con un líquido rojo.

-¡Confía en mí, vamos! – gritó a la vez que golpeaba con el codo a un podrido que le atacaba por detrás-. ¡Solo me quedan dos! Ya me darás las gracias.

“No tengo nada que perder” –pensé cuando sujetaba el pequeño frasco con la mano izquierda mientras con la derecha propinaba un derechazo a un zombi rezagado a mi lado.

Leer publicación completa »

Me quedé paralizado al escuchar la voz de aquel hombre. Pensaba que era el último superviviente de la tierra y que tendría que librar esa guerra yo sólo, pero, afortunadamente, me equivocaba.

-Llevaba mucho tiempo sin saber nada de otro ser humano –dijo de repente aquella voz a mis espaldas-. ¿Cómo te llamas? –preguntó.

-Mi nombre es Rubén… -dije algo intimidado y sin girarme.

Leer publicación completa »

Sentí miedo, pero a la vez una incesante curiosidad por adentrarme en el mundo real. Durante los dos años anteriores intenté recordar el aspecto de una ciudad, las costumbres de sus ciudadanos, el sonido que emiten los coches al pasar por tu lado mientras paseas tranquilamente por la acera… Tenía la sensación que tiene un explorador al poder investigar un nuevo mundo, pero, al mismo tiempo, sabía con certeza que lo que me iba a encontrar era algo que ya conocía y que, además, sería triste, intimidante, incluso peligroso. Tenía la certeza de que me dirigía directa e irremediablemente hacia el infierno… Porque ya en más de una ocasión el viejo sacerdote me había contado como era la ciudad; me enseñaba imágenes y coloridas diapositivas mostrándome cómo era el mundo, como eran las personas que en él vivían, y yo aprendía muy rápido. Su teoría era que todo estaba en mi cerebro y que, tarde o temprano, si lo motivábamos poco a poco, con imágenes, sonidos, palabras… acabaría por recordarlo todo. Ése era, principalmente, mi objetivo: el poder buscar respuestas a mis preguntas. El fin del mundo surgió por alguna razón y yo había sobrevivido. Y también tuvo que haber una razón para que olvidara quien era y todo lo que había conocido. “Tal vez haya algo de fondo” –pensé mientras conducía.

Leer publicación completa »

Era una noche de tormenta. Las gotas de agua se estrellaban contra el cristal de la ventana más alta y los rayos iluminaban momentáneamente la habitación en la que me encontraba. Un libro andrajoso, una pequeña navaja, varios periódicos… tirados por el suelo. Titulares que ya nadie podría leer. Millones de vidas habían desaparecido, incluso, a veces, solía pensar que, tal vez, yo fuera el único superviviente de aquella masacre, aquel “Apocalipsis” que, un par de años antes, había sesgado por completo la alegría, la libertad, el amor y la justicia de nuestra antigua civilización, aparentemente perfecta…

Leer publicación completa »

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.