Cierras los ojos y sientes que ya nada es lo que parecía, que todo cambia. Tu vida es lo único que realmente fue tuyo, y sin embargo, te das cuenta de que ha estado en boca de tantos que has ido desperdigando trocitos de ella hasta que una parte ha dejado de ser tuya.
No me importa entregar parte de mi vida a quienes la merecen, el problema es ese… ¿Quién merece parte de mi vida y quien no merece ni un segundo de mi tiempo? Nunca llegamos a conocer a nadie, es así, nada va a cambiar eso. Cada persona es un universo, y como tal, está en continuo cambio, en continua transformación… tanto que puede llegar a destruir lo que era para ser alguien completamente distinto.
Archivo de 13/11/11
Nanna al desnudo
Publicado en Ama y ensancha el alma el 13 noviembre 2011 | 8 Comentarios »