Hola amigos de la red. Estoy de vuelta para contarles como siguió la cosa con Aurora.
Como ya sabéis, ella después de lo ocurrido no me dirigía ni la mirada siquiera, y así hasta que acabó el curso. Yo me saqué la ESO y decidí dar un gran paso y centrarme en los estudios, asi que me matriculé en Bachillerato para conseguir ser alguien en la vida. Como cada nuevo año nos presentaron a nuestros profesores de ese año, y me sorprendió que Aurora me diera clase otra vez. Con cara de sorprendido me miró mi amigo Luis, al que le conté lo que pasó con ella, y empezó a reírse como diciendo “jódete cabrón”.
Yo la veía por las escaleras y por los pasillos y ella seguía sin hablarme, parecía que no quería mantener conversación alguna conmigo, pero en su mirada se le veía preocupada, aunque si tenía que ver conmigo no me decía nada.
Llegó la primera clase con ella y yo, como siempre, me senté al final, allí donde ella no miraba nunca, apartado de la clase, donde la mayoría de los profesores me llamaban la atención y me ofrecían un sitio en las primeras filas; pero ella no, ella me dejó allí, sin prestarme atención, aunque más de una vez se le escapaba alguna mirada hacia mí. Así pasaron meses, incluso pasó la primera evaluación, en la que sorprendente y gratamente solo suspendí una asignatura, la suya.
Harto de ese roce con ella y con esa distancia que acabó con nuestra amistad y con nuestro buen rollo me decidí a hablar con ella, porque esa tensión no era buena para ninguno de los dos.
Entrado el año, el primer día de clase, aproveché el recreo e intenté hablar con ella, pero me pidió que la dejase. Yo seguí insistiendo, aunque de su boca solo salía una palabra, NO. Insistí hasta que me dijo de quedar pero fuera del instituto, me dijo hora y lugar. Estaba nervioso porque no sabía como se lo iba a tomar, pero decidido fui al sitio de la quedada, donde estaba ella esperándome. Me senté enfrente y hablando me contó el motivo por el cual me dejo de hablar en el instituto. Me contó que una profesora, Lucía, nos vio aquella tarde ardiente y la amenazó con decírselo al director del centro si me dirigía la palabra por los pasillos. Así que ya todo aclarado volvimos a mirarnos bien y a quedar por las tardes para vernos y hablar, ya que en el instituto no podíamos hacerlo.
Un día me crucé con Lucía por el instituto y me miró con una sonrisa y siguió hacia delante. Yo no le presté mucha atención, pero cada vez que me veía hacia lo mismo, así que ya un poco mosqueado por esas risas y por todo lo que me dijo Aurora de ella le dije:
-¿Le pasa algo profesora?
Ella riéndose a media sonrisa me dijo:
-No, nada…semental…-y siguió andando, moviendo ese culo respingón que hasta entonces no me había fijado, pero ponía bastante. Yo sabía que ella era consciente de lo que pasó con Aurora, así que si me había dicho eso yo pensaba que era para cachondearse y no le hice mucho caso.
Esa escena de la risa se repetía cada vez que la veía.
Pasó la segunda evaluación y sorprendentemente conseguí aprobarlas todas. Eso en mi era rarísimo pero al querer sacármelo pasé de ser el típico repetidor a un estudiante modelo. Conseguí aprobar incluso la asignatura de Aurora con nota, ya que aclaramos las cosas y solíamos quedar algunas tardes para fornicar como perros.
Al acabar la segunda evaluación era normal en ese instituto ir de viaje una semana fuera del país. Ese año tocó Grecia, un país con tradición juerguista. Mi sorpresa fue que entre los profesores que nos acompañaban estaban Aurora y Lucía.
El primer día llegamos y vimos un poco el lugar, y por la noche estuvimos de fiesta, bebiendo, bailando, lo normal. Lucía no me quitaba ojo y yo pues intentaba bailar a su lado, y al lado de Aurora también, para que no hubiera celos. Esa era la tónica de todos los días: excursiones y por la noche fiesta, y todas las noches eran lo mismo, risas, bailes, alcohol, sexo (con Aurora), etc.
La última noche fue un desfase, todos bebiendo, los típicos salidos buscando sexo desesperadamente con la típica fea, que folla bien pero porque es fea y sabe que nunca mas tendrá esa oportunidad. Y yo a la vez que bailaba y me rozaba con Aurora intentaba hacerlo también con Lucía, y Aurora no se oponía, es más…en una “canción” de reguetón, ambas se rozaban conmigo y me hicieron un sándwich humano, una por delante y otra por detrás. Yo estaba sofocado, pues con Aurora tenia algo, pero con Lucía no, además apenas la conocía y se me hacía raro.
En mitad de la fiesta me dijeron que ellas se iban para el hotel que estaban muy cansadas, y yo como buen caballero me ofrecí para acompañarlas en esa noche tan oscura. Fuimos hasta el hotel dando un paseo, al llegar ellas se fueron a su habitación y yo me fui a la mía a dormir, pues esa noche estaban juntas y no podía ver a Aurora.
En mitad de la noche oí mi móvil, era Aurora. Pensando que le pasaba algo fui a su habitación, la puerta estaba encajada así que entré y me encontré a Lucía con Aurora encima practicando sexo oral. Ya se pueden hacer la idea de como me quedé. Mi follamiga/maestra y otra maestra haciéndose un bollo…algo que impresiona bastante. Total que Aurora levantó su cara y me dijo:
-Ven, disfruta esta última noche.-y Lucía mirándome tumbada me dijo:
-Sí, ven, no pierdas esta oportunidad
Y yo muy decidido como si un actor porno se adueñara de mi cuerpo empecé a desnudarme y me tumbé en la cama y fui besando a Lucía mientras Aurora seguía con lo suyo. A la nada Aurora cambió de persona y comenzó a felarme, y Lucía se levantó y me puso su vagina en mi boca, e inconscientemente empecé a lamérselo.
Practicamos varias posturas y Lucía me dijo:
-¿Lo estas pasando bien chaval?-y yo le respondí ansiosamente:
-Sí, sí, pero sigamos.
Tras esto seguimos probando nuevas posturas que yo desconocía, no las había visto ni en documentales de amor (porno). Fue una noche espectacular, disfruté como un chiquillo en una feria.
Para acabar ambas me cogieron el pene y se iban turnando para felarme lenta y plácidamente mientras me decían:
-Vamos, vamos, que nos vamos.
Y que razón tenían… Mientras me vestía, oí como le decía Lucía a Aurora:
-Puedes seguir con tu relación con el, yo no diré nada.
Y al oírlo Aurora vino y me abrazó.
Seguimos con lo nuestro hasta final de curso, haciéndonos miraditas por los pasillos y quedando alguna que otra tarde para vernos y poder estar juntos sin que nadie del entorno del colegio nos viese.
Acabó el curso y pasé al siguiente curso sin ninguna asignatura pendiente, lo que suponía que el año siguiente seguiría viendo a Aurora por los pasillos. Con lo que no contaba es con que me iría de Cádiz por motivos familiares. Me mudé a la capital de España y aquí le he perdido la pista a Aurora. Seguíamos hablando por chat o por correo, pero la distancia hace el olvido dicen, y ella lo cumplió.
Así acabo una relación de amor, amistad y sexo. Nunca olvidaré ese nombre, Aurora
al fin sabemos cómo acabó la historia…al más puro estilo Big Black xD. esperemos no sea tu último relato
Era obvio el final…y no, no sera el ultimo, tengo algun proyecto entre manos
Flipante, y es que tu estilo no pasa indiferente a nadie. Lástima que termine la historia de este chico y su profesora xD Felicidades e impaciente me hallo con la idea de verte en otros géneros. Grande.
la verdad la historia es flipante pero en la primera parte describiste mejor las partes porno-eróticas, felicidades menudo pedazo de texto
Gracias a todos, y si L’Enfant, ya mismo me veras en otros ambitos tenebrosos…jaja
”para fornicar como perros”… JAJAJAJA una de las mejores partes del texto, muy bueno tío,me ha gustado, el texto engatusa a seguir leyéndolo desde la segunda linea,sigue así.