Fuentes web
Entradas
Comentarios

(Este texto se mudará a la nueva web, donde podréis comentarlo)

Hoy quiero escribir algo distinto a lo que estoy acostumbrado. Quiero que esto sirva, entre otras cosas, para agradecer el trabajo a los que fueron partícipes, hace algo más de dos años, de la creación de un lugar en el que la expresión ha olvidado sus límites, en el que cada palabra significa un mundo, en el que cada idea se ve reflejada como la más exquisita de los azahares de aquel naranjo, que un día varias personas decidieron plantar.

Continuar leyendo »

Llevaba tiempo sin hacer esto, pero una vez más , tú has hecho que busque un hueco para hablar de ti. Volvemos a estar en stand-by, nenito.
Quizás si no te hubiera querido nunca, no tendría la necesidad de dejar de hacerlo algún día, aunque espero que no llegue nunca .
Si nunca me hubieras regalado flores, ni besos rápidos, ni abrazos que no acaban nunca, a mí, ahora, no me costaría acabar con todo esto si quisiera.
Pero tú…tú tienes que ser así, como tú eres. Así de insoportable, pero así de especial como para hacer que mis sonrisas dependan de tenerte cerca. ¿Qué tienes? ¡Que me vuelves medio loca y me haces recuperar la cordura en cinco minutos! Me subes al cielo y me bajas de golpe provocándome paradas cardíacas.
Continuar leyendo »

Nanna al desnudo

Cierras los ojos y sientes que ya nada es lo que parecía, que todo cambia. Tu vida es lo único que realmente fue tuyo, y sin embargo, te das cuenta de que ha estado en boca de tantos que has ido desperdigando trocitos de ella hasta que una parte ha dejado de ser tuya.
No me importa entregar parte de mi vida a quienes la merecen, el problema es ese… ¿Quién merece parte de mi vida y quién no merece ni un segundo de mi tiempo? Nunca llegamos a conocer a nadie, es así, nada va a cambiar eso. Cada persona es un universo, y como tal, está en continuo cambio, en continua transformación… tanto que puede llegar a destruir lo que era para ser alguien completamente distinto.
Continuar leyendo »

Mi generación

En fin, es algo que conforme más crezco y conforme más veo de cerca, más me voy dando cuenta qué pasa, y aun más nos está pasando a esta generación, a la mía, a la que pertenezco, a la que comparte esta adolescencia junto a mí.
No puedo ver coherente que la meta en la vida de todo chaval de mi quinta sea con vista al sábado siguiente, o al puente siguiente o a ver a qué hora me conecto a Tuenti para cambiar mi estado. No concibo esa idea de “feliz adolescencia”ni nada por el estilo, el ser todos iguales, escuchar todos lo mismo, bailar todos lo mismo, vestir todos la misma ropa, no puedo.

Continuar leyendo »

Te quiero

(Hace tiempo me pidieron escribir sobre este tema. Es la primera vez que lo hago. Espero que os guste)

 

Te quiero. Dos palabras que cambian una vida. Desde que las oyes por primera vez, y siempre acompañadas de ese cálido beso, se construye en ti una armadura que crees no se romperá nunca y que nada te afectará puesto que te quiere. Los hay que les cuesta decirlas, y no es que no las sientan, pero les cuesta expresarse. Otros las dicen sin tapujos porque les manan a borbotones de su interior. Y otros las dicen sin sentirlo. Y los menos, nunca las sentirán. Triste.

Continuar leyendo »

Ya me encuentro más tranquilo. Ayer, según terminé de escribir, me fui al salón y me tumbé con mi perra acariciándola. Es una bóxer de 35kg, se llama Laika y tiene 4 años, la tengo en casa desde que tenía 2 meses. Se me antojó la idea de tener un perro y le di la tabarra a mi padre hasta que me lo compró. La verdad, mi padre la educó muy bien y es un amor; si no fuera por ella no estaría con ánimo de seguir adelante.

De nuevo, escribo qué fue lo que vi. Mi vecina chillaba mientras el marido trataba de arrancar el coche, al fondo los vi por primera vez; era un grupo de 40 o 50 personas que iban directos hacía mi vecina, todos ellos estaban cubiertos de sangre y algunos con mordeduras realmente horrorosas. Mis vecinos al ver que el coche no arrancaba se fueron corriendo hacía donde se oían los disparos. Desde aquel momento no volví a ver a nadie más excepto a esas cosas pasar enfrente de mi casa hacia donde se producían los ruidos. Me agaché de tal forma que solo asomaba los ojos y parte de mi nariz por el balcón, tenía miedo de que me vieran y se colaran en mi casa, pero por suerte ignoraron mi presencia.
Continuar leyendo »

Mi historia

Mi cuerpo se estremeció al escuchar aquellas palabras. Significaban tantas cosas, a cuál de ellas más importante que no supe disimular mi aflicción y bajar la cabeza mirando…pero no viendo nada, miles de pensamientos sacudían y atormentaban mi estado de ánimo.

Tendría que estar un año más, ver cómo la gente con la que había pasado prácticamente mis dieciocho años se iban, vivirían lo que tocaba ahora, la independencia y seguramente olvidarían y me vería forzada a olvidar…En ese instante me planteé no seguir, ir a otro sitio, sacarme algo productivo, pero no seguir en ese instituto. Tal vez por temor, el terrible temor a interactuar con personas totalmente desconocidas para mí.

¿Cómo lo haría? ¿Cómo lo solucionaría? ¿Estaba sola? Con cada pregunta mental sentía como cada vez se anudaba más y más mi garganta, todos partían menos yo…

Continuar leyendo »

Te regalo un sentimiento

Amar, odiar, reír, llorar…sensaciones que siempre han marcado nuestra vida y que transforman nuestro carácter, nuestra forma de ser y de ver las cosas.
Soy el primero que intenta no expresar de manera pública tantas sensaciones y explico el por qué: la gente puede aprovecharse de ello, puede manejarte según tus sentimientos y pueden juzgarte sin razón alguna y con total porcentaje de error. Sentir es algo que nos diferencia de las máquinas, y a veces, aunque te muerdas el puño y golpees la pared, tienes que expresárselo a alguien. Es normal, somos humanos, intentamos buscar que alguien nos comprenda y se ponga en nuestra piel sintiéndonos así a gusto y aliviados.

Continuar leyendo »

Hoy he tenido un sueño. Me mirabas a los ojos, te acercabas lentamente y me besabas de forma dulce. No recuerdo nada más, simplemente sé que no querría haber despertado nunca.
Y es que veo a los demás, viviendo eso que creen que es amor; y veo a mis amigas, enamorando y desenamorándose; y después me veo a mí, enferma del mismo mal desde hace años.
Y ahora me viene en mente el amor que sentía en la niñez, en lo que yo creía que era amar, sin saber que tiempo después llegaría a amar hasta límites insospechados. Es el primer pensamiento que tengo al despertar, y el último del día. En él gastaría las veinticuatro horas del día, y me inventaría horas de más, porque nunca es suficiente. Es entonces cuando llegas a casa después de un día de intentos imposibles y te preguntan: “¿Estás enferma?”. Hay días que me gustaría contestar: “Sí, mamá, pero no se puede curar”, porque, ¿cómo le explico lo que yo misma intento entender?
Me encanta y odio cuando él me pregunta si estoy molesta, si me ha hecho algo. Parece que no comprende, que nadie me comprende, al decir que hay más estados de ánimo. Me hace la persona más feliz del mundo, y por mi estúpido optimismo, o por su estúpido afán de dar esperanzas y quitarlas después, en un segundo vuelvo a ser la chica triste de siempre, al comprender que mis posibilidades no son mínimas, sino nulas.
Continuar leyendo »

Carta a un hermano

Cuando nací, allí estabas, esperándome, aunque lógicamente no me acuerdo, puedo imaginarme perfectamente tu cara, la de un niño orgulloso de su hermanito que acababa de nacer.

Me pedias a papá y a mamá en tu carta de reyes, qué bonito, y finalmente llegué, no en una caja envuelta ni con un lazo pero llegué, tres meses más tarde.

Lástima que en nuestra casa una llama se fuera apagando poco a poco y por causas del destino quedo un vacío en el hogar.

Yo era un crio, muy pequeño, y para mí la vida en si era un misterio, por eso no entendí la magnitud del asunto hasta que pasaron los años. Pero ahora entiendo lo mucho que te costó a ti; ahora sé porque tu vida dio un vuelco tan grande y tuviste que cambiar a la fuerza porque siendo tan joven viste que tenías una familia que cuidar y tenías que ser fuerte.

Tuviste que cambiar de instituto, de amigos… Con el tiempo te volviste un rebelde sin causa, seguramente también debido a los mismos motivos. Has sido un poco… cabrón, ¿pero qué podías hacer? Tu hermano era un mico con sus tonterías y tu madre apenas te entendía, creo que lo único que necesitabas era que te escucharan, solo eso. Porque seamos justos, hay gente que no te ha tratado correctamente y te han puesto muchas trabas en tu vida.

 

Continuar leyendo »

Entradas antiguas »

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.